Música

lunes, 6 de febrero de 2012

BREVE ROMANCE DE LA MUERTE PARA GUITARRA Y MELÓDICA

A Pablo Guerrero


¿Cómo te vas a vestir
Cuando vengas por mi muerte?
¿De qué te vas vestir
Cuando vengas por mí, Muerte?
¿Usarás traje y corbata,
Tu capa y sombrero verde?
¿O usarás el adornado
Atavío de otras pieles?


Muerte, avísame con tiempo,
No vayas a sorprenderme;
Si tú llegas a mi casa
Un día oscuro, silente,
Llama a la puerta primera,
Toca la puerta tres veces,
Así sabré que eres tú:
Mi tierno amante inerte.


Saldré a recibirte yo
–lo haría con claveles,
Pero qué importan las flores
Si es a mí a quien tú quieres–,
Con negro traje de gala
Y zapatos que resuenen,
Que resuenen en la calle
Donde ecos y gritos mueren.


Ay, el grito cae en el ruido.
Ay, el ruido que enmudece
Cuando pasamos tú y yo
Caminando en los andenes,
En los de Cuatro Caminos,
De donde salen los trenes
Hacia los confines del mundo
–Donde el mundo entenebrece–.


Allí tomarás mi mano;
Sentiré el olor del éter,
Me rodearás con tus brazos,
Me abrazarás sutilmente
Y me impregnarás de olvido;
Seré yo el que desvanece
Hasta perder el aliento;
Harás que nunca recuerde
El paso del instantero,
Para ya quedarme inerme
Ante caricias de vidrio,
Que poco o nada me duelen.


¿Será que ya estoy dormido?
Tal vez la Vida sí muere
Mientras la Muerte la vela,
Como el amante que quiere
Y niega el atroz destino,
Pensando que el amado duerme
Solamente que tendido
En un lecho de laureles. 


Te quedarás en mi mente,
Cuidando mi sueño eterno;
Y yo sin estremecerme
–Y yo sin estrés mecerme–
En tus fríos brazos, Muerte.


28 octubre 2011

domingo, 5 de febrero de 2012

ENSALADA: LA CIUDAD

La verdad es que no sé cómo acabar esta canción.
La mentira es que sé cómo empezarla, aquí voy.

Cansado de mujeres y Dolores, 
decidí ir con mi Soledad a otro lugar
donde pudiera cosechar nuevos amores
y un poco de felicidad.
Así fue como llegué a la ciudad.

La verdad es que no sé cómo rimar esta canción.
La mentira es que sé rimar dulzura con dolor.

Mi Soledad no se acostumbró jamás 
a la nueva vida,
se quejaba siempre de estar rodeada
de gente incomprendida
que reclamaba todos los días 
no sé qué cosas al municipal.

La verdad es que no sé cómo cantar esta canción.
La mentira es que sé que esta canción te hará llorar.

Ya extrañaba Dolores, la sombra del naranjo,
y de sus flores, el aire húmedo de sus bosques
que me recordaba al primero de mis amores.

La verdad es que todo esto sí es mentira.

Yo me quedé en Dolores con Soledad
componiendo mil canciones que decían:
"¡Qué hermosa es mi ciudad!"
Y ni hablar de sus mujeres
que llevan la felicidad
a todos lados sin cesar. 

10 marzo 2011